Sanji Weizao

Aspecto

Es un chico de unos 17 años alto y delgado de piel morena, ojos negros y rasgos del suroeste. Tiene el pelo negro y largo hasta los hombros, casi siempre recogido. Viste de manera sencilla al estilo de su reino, es decir con una falda de tela fina y fresca y sandalias.

Tras su exaltación, comenzó a crear y adquirir artefactos y gemas de mansos que fue añadiendo a su vestimenta diaria. Actualmente (con 21 años) viste una falda de la mejor seda de acero bordada con hilo de oricalco e incrustaciones de todos los jades, unas botas perfeccionadas de jade azul y aleaciones de la primera edad, dos colgantes de oricalco con gemas de manso y otro más injertado sobre su piel, lleva injertados en los brazos unos brazales de artesanía universal de jade azul y además lleva en su cabeza la corona del crepúsculo con una piedra manso engarzada que lo acredita como rey-dios del reino de Los tres ríos. Cuando va a la batalla viste un lamellar de oricalco con una piedra de manso en el pecho y unos guantes de la forja.

Historia

Sanji nación en la Ciudad de lo mil lotos, en el reino de los tres ríos. Su padre Sinjiro Weizao, era un afamado artesano del gremio de la ciudad que le inculcó desde pequeño el valor del trabajo duro y le enseñó el arte de la forja, la carpintería, la alquímia, la arquitectura y la caligrafía, además de despertar su interés por todo el saber que esconde el mundo.
Aun siendo un niño, Sanji diseñaba y fabricaba sus propios juguetes en el taller de su padre y ayudaba a los artesanos del gremio como un aprendiz muy aventajado.

Poco a poco creció y ocupo el puesto que su padre dejó vacante al retirarse. En poco tiempo se hizo el líder del gremio de la ciudad, teniendo casi mil trabajadores a su cargo, y logro aumentar la producción y la calidad de los productos con sus asombrosos diseños desconocidos para el resto de artesanos. De hecho, Sanji se había dedicado durante varios años, en su afán de adquirir conocimientos, a recopilar información sobre la magitecnología y la genética, habiendo conseguido una envidiable biblioteca para tratarse de un mortal.

Buscando conocimiento perdido decidió ir al otro lado de la jungla del Creciente Silencioso, muy al sur, donde se encontraban las ruinas de una ciudad otrora grandiosa que contenía maravillosos secretos por descubrir. Contrató un grupo de porteadores y guías para ir allí.

Después de perder parte de su grupo en la jungla, llegó a la ciudad, donde encontró una plaza con lo que parecían cinco tumbas, dos de ellas abiertas. Al acercarse a la tercera, un gran poder se fundió con su alma haciéndole exaltar como Solar de la casta del crepúsculo. Entonces la entrada a la tumba se abrió, entró y descubrió que su antigua encarnación le había dejado un presente, unos guantes de la forja.

Tras esto regresó a la Ciudad de los mil lotos, y el rumor del retorno de los reyes solares, relatado por los porteadores, fue incontenible, haciendo que Jintaro Hatsushiro y el Primer Tigre del Amanecer vinieran a buscarle a su propio taller.

Sanji Weizao

La Saga de los Tres Ríos Romen